Senderistas: Paco, Kiquet, Paco_K, Lorena_2, Miguel, Manolo, Simón, Jose, Mari, Pepa, Jorge, José_Manuel.
GR-7: Picos Martés y Ñoño desde Venta Gaeta.
Itinerario circular por el GR-7 aprovechando una variante que pasa por el mismo pico Martés para en la bajada desviarnos en el cruce con la pista forestal que sube al Ñoño. Será el único tramo que no es GR-7. También podemos, a la vista de la pista, seguir sin perder la altura alcanzada y llegar a la pista en una pinada que se ve más adelante.
Del Ñoño se puede bajar desviándonos a la izquierda en la primera curva pronunciada de la pista forestal. Los primeros 50 m. hay que bajarlos atravesando la ladera en dirección al collado Rodeno que vemos a nuestra izquierda. En el collado retomamos las marcas blanquirrojas que ya no abandonamos hasta Venta Gaeta.
En cuanto a las señales tenemos una señal mal pintada en la subida al Martés: tras coger el desvio de la caseta y nada mas pasar entre algunos de los solitarios pinos hay una marca que indica subir recto cuando en realidad la senda sigue por la derecha buscando otros pinos y salvando el desnivel con una larga lazada hacia la derecha.
Notas de campo.
Tras la despedida oficial y pese al calor que pudiese hacer nos reunimos para realizar una ruta que ya habíamos comentado en alguna ocasión y que habíamos dejado de lado por falta de sombra. Efectivamente no hay mucha sombra que digamos pero lo compensa las vistas de la sierra Martés y el panorama que se vislumbra desde ambos picos.
Pese a no alcanzar siquiera los 1100 m. pudimos ver el gran depósito de agua de Cortes y el vapor de agua que sale de las dos torres de la central nuclear de Cofrentes. Y algo más sorprendente: 2 solitarias cabras, una blanca y otra negra, que estoy convencido no eran domésticas. Como eran las 09:30 y ya habíamos llegado al Martés, Simón propuso almorzar en el Ñoño, gran acierto, pero en lo que no acertó fue en el cálculo del tiempo de llegada: 20 min. (supongo que las cabras si que lo consiguen, pero nosotros tardamos 55 min.)
La subida al Collado Pepín fue lo más duro pero como la hicimos nada más empezar y con sombra, paso bastante desapercibida. El descenso del Ñoño fue un ¡sálvese quién pueda! y la mayoría optó por realizar una larga lazada para evitar los bastante empinados primeros metros. Fue peor la resbalosa senda de bajada desde la pista forestal hasta el desvio de la variante de subida al Martés.
Como toda ruta veraniega que se precie, la terminamos a las 12:35 cuando empezaba a apretar el calor, de hecho cuando llegué a casa el termómetro del coche marcaba 38ºC. ¡Estamos en verano!.
Documentación.
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| Mapa del sendero |
Ortofoto del sendero |
Venta Gaeta |
Desvío del GR-7 y collado Pepín |
El Ñoño y el collado Rodeno a su izquierda |