PRV-203: río Grande y abrigo de Voro

Fecha Longitud Tiempo mov. Vel. mov. Tiempo total Vel. total Alt. max. Ascenso total
30/09/06 16.0 kms. 3 h. 45' 4.3 km/h. 5 h. 15' 3.0 km/h. 618 m. 393 m.

Senderistas: Kiquet, Carmen_K, Carmen_D, Maria_Jesús, Aurelio, Jose_Miguel, José_Manuel.

Las fotos de la ruta

PRV-203: río Grande y abrigo de Voro.

Precioso itinerario por el barranco del río Grande que esta delimitado por imponentes y agrestes laderas verticales con una importante guinda: el abrigo de Voro con sus pinturas rupestres de hace 10.000 años.

LLegar hasta el parking de los charcos de Quesa no es difícil: a la salida de Quesa hay una rotonda donde está indicado el camino. Hay que seguir siempre el carril principal que nos llevará hasta el mismo cauce del río Grande. Cuando lo cruzamos tenemos el charco de la Horteta a nuestra izquierda y 100 m. más adelante el parking (de momento no cobran por dejar el coche, pero si por entrar a ver los charcos ¡2€ x persona!).

Se retrocede unos metros hasta un panel de madera poco menos que inservible, e iniciamos el ascenso por una pista entre chalets, siguiendo las señales amarillas y blancas que pronto nos llevan hasta una senda que a media altura por la ladera del barranco, y tras ver abajo el charco del Chorro, nos lleva en 15 minutos hasta la cueva del Carbó. Más adelante hay un desvío que pone "Los Charcos" y que baja al cauce. Por lo que pude ver hay una senda que desde la parte superior del charco del Chorro baja por la margen izquierda y enlaza con el carril de los charcos. Supongo que es la ruta a seguir para visitar los charcos sin pagar.

El PR sigue a media ladera para salvar unos resaltes rocosos y acaba bajando al cauce. A partir de aquí las señales se espacian y la senda sigue el cauce e iremos de meandro en meandro en dirección Sur viendo las imponentes paredes que cierran el barranco y la cueva de las Golondrinas. Tras 3'8 km. de recorrido por el cauce veremos a la derecha un poste de madera sin señales y medio escondido entre la vegetación. Salimos del barranco en ese punto y tras 7 minutos de ascenso nos encontraremos en el abrigo de Voro con sus pinturas rupestres. La senda sigue por la izquierda de las pinturas donde aprovecharemos unos escalones tallados en la roca. Una vez arriba del abrigo hay que seguir subiendo y hacia la derecha.

Cuando vemos el barranco del Lobo la senda gira a la izquierda para subir primero al Puntal de la Sima y desde allí enlazamos con el cortafuegos de la Loma del Lobo que ya no abandonamos pues al llegar al collado del Lobo el mismo cortafuegos hace un giro de 90º a la derecha y se convierte en pista forestal que nosotros seguimos. En breve alcanzamos la máxima altitud y tan sólo nos queda la bajada, primero por pista forestal de tierra y al final por asfalto. Hay un par de atajos perfectamente señalizados, uno a continuación del otro, que salvan un par de curvas de la pista. Poco antes del parking podemos visitar el charco de la Horteta cuando crucemos el cauce del río Grande.

Notas de campo.

En el verano de 1974 conocí este maravilloso paraje de los charcos de Quesa, cuando no habían ni chalets ni se pagaba por entrar. Recuerdo haberme bañado en el charco del Chorro, haber subido hasta la cueva del Carbó y asomarme al barranco que se adivinaba aguas arriba. De vuelta en casa situé los charcos en el mapa topográfico 1:50.000 y pensé en volver a recorrer el barranco. Había vuelto en 2 ocasiones trayendo amigos para que vieran los charcos, pero sin ir más allá de la cueva del Carbó, que se había convertido en una frontera. He tardado 32 años en cumplir mi deseo.

Con la baja de última hora de Miguel, café incluido, fuimos 7 los senderistas dispuestos a realizar una ruta que pintaba muy bien. Con el apoyo de las descripciones de Pateos1000 y de Simón Solera empezamos el recorrido. Lo primero fue ver desde las alturas el charco del Chorro y luego visitamos la cueva del Carbó. En este punto decidimos bajar al cauce, pues yo estaba confundido con los charcos y pensaba que había otros charcos en ese punto, así que bajamos por donde mejor se podía y recorrimos el barranco arriba donde quedó aclarada mi confusión y barranco abajo para ver desde arriba la caida del chorro. Primera sorpresa del día: pude ver a una cierva con su cervatillo atravesar el río Grande a menos de 20 m. de mí. Avisé a Kiquet y tanto él como Maria Jesús también los vieron. El resto no los vieron pues habían empezado a subir por la ladera para recuperar la senda que unos metros más adelante tenía un desvío para bajar al cauce sin tanto desnivel. Lo que no acertamos a ver fue la fuente de la Víbora.

Cuando el PR nos llevó de nuevo al cauce escuché ruidos entre los matorrales. Lo comenté y nos quedamos en silencio. Esta vez fue Kiquet quién vió en la pared del frente a un jabalí que estaba intentanto trepar por una pared vertical para huir de nosotros. Por dos veces fracasó en su intento de fuga resbalando, antes de seguir barranco abajo entre los matorrales de la margen izquierda. En esta ocasión todos vimos al jabalí y además ha quedado constancia gráfica del hecho. Se desató la euforia y hubo quién comentó que lo siguiente sería un oso, o un lobo, o un gato montés, etc., y es que la imaginación no tiene límites.

Como todavía faltaba para llegar al abrigo de Voro y el hambre hacia acto de presencia, almorzamos en el barranco con unos estupendos pasteles de moniato, cortesía de Kiquet, y galletas de chocolate de su hermana Carmen. Reanudamos la marcha y gracias al GPS no hubo problemas en localizar el desvío del abrigo de Voro. Algunas de las pinturas están en bastante buen estado y gracias a Carmen_D pudimos ver unas figuras que están en el techo delante de los arqueros (hay que agacharse para verlas). Subimos los escalones excavados en la roca y seguimos por la loma del Lobo hasta el collado del Lobo. Aquí el calor empezó a notarse: superamos los 30ºC y como ibamos por un cortafuegos, es obvio que no disfrutabamos de sombra. Descanso y foto de grupo en el collado del Lobo y a seguir por la pista hasta que ya a la vista de los coches nos asomamos a ver el charco de la Horteta donde nos refrescamos, pues el calor apretaba en el luminoso día sin viento que nos había acompañado en esta mañana de sábado.

Documentación.

Mapa del sendero Ortofoto del sendero Charcos de la Horteta y del Chorro Los meandros del río Grande El Abrigo de Voro
Collado del Lobo Los atajos de la pista

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