Ibones de Anayet
Senderistas: Kiquet, Almudena_K, Juan_Carlos, Emilio, Carmen_K, Aurelio, Simón, Jorge, Maria_Amparo, José_Manuel.
Ibones de Anayet. La ruta de los Ibones de Anayet se hace "pesada" por los más de 2 km. de carretera por los que hay que primero subir y luego bajar, pues una barrera impide el acceso de los vehículos hasta el parking de la estación de ski. Total 4.5 km. extra de asfalto para evitar que utilicemos "su" parking (no se me ocurre otra cosa puesto que hasta junio la barrera está levantada).
Se inicia la ruta en el parking del Corral de las Mulas. Tras bajar hasta el cauce del río Gállego, lo cruzamos y remontamos por asfalto hasta la estación de ski. Nada más iniciar esta subida veremos un panel de madera a la derecha, del que solo queda el marco, que debía contener un mapa del GR-11. Se supone que debíamos seguir por senda, pero al ver zonas con alambradas, optamos como el resto de montañeros por seguir la carretera hasta la estación donde se ven las señales blanquirrojas a la derecha del edificio principal.
La senda está muy marcada y seguimos en todo momento el barranco de Culivillas con el rumor del agua acompañándonos en nuestro ascenso. También nos vemos acompañados por una riqueza florística increíble. La senda combina zonas casi llanas con zonas de subida. Atravesamos varias veces el arroyo y al final llegaremos hasta los ibones de Anayet, siempre siguiendo las marcas del GR-11. El ibón principal lo veremos a los pies del pico de Anayet quedándose a la izquierda el rojo Vértice de Anayet.
Si bordeamos este ibón por la derecha llegaremos a otro ibón más pequeño que se encuentra en un nivel inferior, prácticamente al borde del precipicio que delimita el valle de la Canal Roya que se extiende a nuestros pies y que fue nuestro destino. El GR-11 desciende hasta el fondo de este valle de origen glaciar por unos impresionantes zigzags.
Por la izquierda del ibón sigue el GR-11, camino de la Canal Roya, y al poco tiene un desvío para subir hasta el collado de Anayet y siguiendo por la izquierda en el collado llegaríamos al Vértice de Anayet que era nuestro destino original. La vuelta sigue el recorrido inverso con un final de asfalto que a punto ha estado de costarle la quinta estrella.
Notas de campo. Ducha, descanso, paseo por la feria medieval y cena. La subida al Garmo Negro había sido agotadora y en la cena se propuso que al día siguiente en lugar de subir hasta el Vértice de Anayet nos quedaríamos en los Ibones de forma que, como Paco Javi y Mari se volvían a Valencia tras el desayuno, diésemos opciones de subir a Almudena y a Maria Amparo. Pretendíamos volver a comer al hotel pero resultó que no abrían el restaurante a mediodía con lo cual pensamos en comer en otro restaurante al finalizar la ruta. Posteriormente se demostró que la opción correcta hubiese sido llevar de nuevo el bocadillo preparado.
Pero no nos adelantemos. Tras la cena hicimos el recorrido por las fuentes, que dan "agua de colores" (el chorro del agua está iluminado), y empezamos a ver relámpagos en la lejanía para poco después empezar a oír los truenos y nada más llegar al hotel empezó a llover. La lluvia duró un par de horas y nos obsequió con un fresco y despejado nuevo día. Desayunamos todos juntos a las 7:30, media hora más tarde que el sábado, y tras cargar las maletas nos despedimos de Paco Javi, Mari, Maria Jesús y Dioni que habían decidido volver antes a casa.
Quedábamos 10 y todos íbamos a subir a los Ibones de Anayet en una jornada de descanso (sí, tras el Garmo Negro subir 644 m. se puede considerar descanso) en la que, acompañados por el agua que bajaba por el barranco de Culivillas, fuimos subiendo al ritmo de Almudena y de Maria Amparo. El tramo de la carretera fue amenizado por la gran cantidad de vacas y terneros que pacían en calma mientras que barranco arriba las flores reclamaban nuestra atención: me ha sido de todo punto imposible identificar las flores a excepción de la siempreviva de montaña y de una orquídea: Satirión manchado (Dactylorhiza maculata).
La vista del Anayet con el ibón a sus pies fue el premio que obtuvimos. Mientras algunos se quedaban almorzando otros nos fuimos a recorrer la orilla derecha del ibón. Haciendo fotos vimos el ibón inferior y llegamos al precipicio de la Canal Roya. Como había dejado el gps en la mochila, he añadido a mano este tramo en el track (aviso de esta licencia que me he tomado, no sea que a alguien se le ocurra seguir el track a ciegas y se despeñe). También vimos a unos 40 montañeros en fila india subiendo al collado del Anayet y como luego seguían hacia la izquierda para coronar el Vértice de Anayet.
De vuelta a donde se habían quedado Almudena y Maria Amparo, tomamos un almuerzo rápido y Simón comentó que prefería no quedarse a comer en Formigal y seguir camino hacia Valencia. Parecía que tenía prisa por llegar pronto a casa y se despidió en los ibones yéndose por delante con Aurelio pero Juan Carlos se quedó con Maria Amparo hasta que acabamos de bajar la zona con más desnivel. Cuando llegamos a los coches Simón ya no estaba, y los 7 que quedábamos nos despedimos y emprendimos el regreso. Maria Amparo, Jorge y yo, paramos en el restaurante de la gasolinera de Formigal pero como ya eran las 15:20 decidimos retomar la carretera y parar más adelante. Casualmente, en Cariñena vimos a Simón que se reincorporaba a la carretera tras comer y al mismo tiempo creímos ver a Kiquet que había parado a comer. En mi opinión creo que la despedida debíamos haberla hecho en la comida, aunque esta fuese a las 6 de la tarde. Por supuesto, nada que empañe tan fenomenal fin de semana en los Pirineos con la mejor compañía posible y haciendo aquello que tanto nos gusta: disfrutar de la naturaleza.
Documentación.
Fecha
Longitud
Tiempo mov.
Vel. mov.
Tiempo total
Vel. total
Alt. max.
Ascenso total
08/07/07
13.0 kms.
4 h. 5'
3.2 km/h.
6 h. 20'
2.0 km/h.
2238 m.
644 m.

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