Senderistas: Carmen_K, Emilio, Kiquet, Miguel, Jose, Mari, Nuria, Toni, Conchi, Carmen_D, Pablo, Salva, Maite, Juan, Juanjo, María_José, Manolo, Mari_Piqueras, José_Manuel.
Los estrechos del Ebrón.
Ruta lineal entre los pueblos turolenses de El Cuervo y Tormón que sigue el curso del río Ebrón. Se corresponde con un tramo del PR-TE 5 pero no vimos señales amarillas por ningún lado aunque no hacen falta pues el sendero se encuentra muy marcado y tiene postes indicativos suficientes excepto en el puente de la Fonseca donde se echan en falta. Además no dan distancias ni tiempos orientativos.
El itinerario se inicia en el área recreativa de "Los Chorros" donde dejaremos los coches, aunque una pista forestal que utilizaremos para la vuelta permite ir en los vehículos hasta el pozo de la Olla. Para llegar a "Los Chorros" antes de entrar en El Cuervo sale una carretera de cemento que baja al río (circunvalación de El Cuervo), la cogemos e iremos a parar a dicha área recreativa donde veremos cómo salen los chorros de agua a nuestra izquierda.
Desde "Los Chorros" hay que dirigirse al puente y cruzar el río para andar por la senda botánica del Ebrón que tras una amplia curva nos lleva hasta una piscifactoría que bordearemos dejándola a nuestra izquierda y acabaremos llegando a una pista forestal que seguimos por la derecha. Seguimos el camino hasta el final donde hay mesas de madera y espacio para unos pocos coches. En ese punto si cruzamos el río podemos subir hasta un mirador sobre el primero de los estrechos (la senda sigue subiendo pero no la seguimos).
Volvemos atrás y seguimos caminando por la margen izquierda del río (como estamos remontando esto significa que llevamos el río a nuestra izquierda), encontramos escaleras de madera, peldaños y pasarelas de hierro que nos llevan por encima del agua. Cruzaremos el río por una pasarela de hierro cogida a una sabina albar con un cable de acero. Veremos barrancos colgados sobre el río, paredes de los antiguos meandros, volveremos a cruzar el río por unos troncos que deberían ser sustituidos por un puente de madera, subiremos por una ladera y de nuevo con el apoyo de un cable bajaremos al río, más pasarelas, el agua transparente y los peces nos irán acompañando.
Encontraremos un puente de madera que nos llevaría hasta la población de Alobras (está indicado con un poste de señalización). Volvemos a meternos en el río y llegamos a un punto en que dependiendo del nivel del agua habrá que mojarse (se supone que en verano las piedras quedarán por encima del agua, pero en primavera no lo están).Aquí un pequeño puente metálico solucionaría el paso que a más de uno hará volver atrás. Iniciamos la subida hacia antiguas terrazas del río viendo como este ha excavado en las mismas su cauce y como están marcados los estratos en las paredes del barranco.
El siguiente desvío lo cogemos por la derecha para ir al puente de la Fonseca (por la izquierda el sendero va directo a Tormón). Un nuevo desvío nos baja hasta el río desde donde podemos ver este puente natural formado por toba calcárea. Volvemos atrás y seguimos hasta el puente de la Fonseca. Aquí se ofrecen dos variantes: la primera es seguir por la margen derecha del río (insisto, como estamos remontando significa llevar el río a nuestra derecha) remontando la ladera y tras enlazar con la senda que habíamos abandonado pasaremos por un collado y llegaremos a Tormón no sin antes habernos desviado para visitar primero un mirador y luego la cascada de Calicanto. La otra opción, que fue la elegida, es cruzar el puente y seguir una senda de reciente creación que supongo nos conducirá a Tormón siguiendo los meandros del río Ebrón por arriba de los estrechos que conforman (esto es un supuesto pues no lo llegamos a realizar por falta de tiempo). Se puede seguir este itinerario y volver por el otro tras visitar Tormón pero ya se convierte en una ruta de todo el día. Otras lugares a visitar son: la Tejería, la cueva de la Iglesia y las pinturas rupestres.
Notas de campo.
De camino hacia El Cuervo unos nubarrones bajos a izquierda y derecha de la A3 no se correspondían con las previsiones meteorológicas de buen tiempo, pero conforme nos acercábamos a Ademuz se fue despejando y acabamos teniendo un luminoso y fresco día de primavera. Un primer error a la entrada de El Cuervo nos llevó a la plaza del pueblo donde tuvimos que dar la vuelta con los coches y coger la carretera de circunvalación que nos llevó a Los Chorros. Preguntado a un pescador si estábamos en Los Chorros nos dijo no saber donde se encontraba ese sitio, cuando enfrente de él y al lado del conductor estaba el chiringuito "Los Chorros" además de los propios chorros de agua, estaba claro que no era del lugar.
El inicio fue un poco caótico, pretendía ir por la senda botánica y enlazar con el sendero de los estrechos pero una primera duda en si se podría enlazar dichos senderos nos hizo coger el camino.... equivocado, pero por pocos metros pues por una parte un labrador desde la distante pista forestal nos dijo que íbamos por el camino erróneo y mientras tanto Toni que se había bajado un track de la diputación de Teruel apuntaba a que si existía dicho enlace; así que empezamos nuestra ruta siguiendo la senda botánica a la que solo le falta que le cambien los carteles pues son ilegibles debido a la humedad reinante que los ha estropeado.
Tras dejar atrás la piscifactoría enlazamos con la pista que nos lleva hasta el pozo de la Olla con sus mesas. Aquí empiezan los estrechos del río Ebrón, muy bien acondicionados para su recorrido salvo el detalle de los dos puentes que faltan (uno de ellos podía ser de pilones de piedra). Por momentos a mí me recordaba la Cerrada de Elías en el río Borosa. Como no tiene desperdicio el sendero, la cámara fotográfica echa humo. La falta de puentes en dos cruces provoca que cada cual realice sus malabarismos para pasar aunque en el segundo la mayoría aseguramos el paso y el calzado seco pasando descalzos.
El almuerzo lo realizamos a las 2 horas de camino en una de las terrazas del río, como postre tuvimos un "tronco de almendra", cortesía de Manolo, que nos recuperó rápidamente las calorías consumidas hasta ese momento. Reanudamos la ruta y nos acercamos a visitar el puente de la Fonseca, primero desde abajo y luego por arriba, cruzándolo. Aquí ante la falta de señales y ante la vista de unas escaleras que remontaban la ladera por la margen opuesta decido investigar esa senda dejando la otra senda, que sigue por la margen derecha del río, para la vuelta. El sendero está recientemente desbrozado y la madera de las escaleras es nueva, pero faltan postes indicativos. Llegamos a un punto en que se inicia un fuerte remonte y se observan nuevos estrechos.
Tras un comentario de Pablo compruebo en el gps que si seguimos remontando el curso del río no volvemos a casa a comer ni de casualidad. Con todo el pesar del mundo decido que ha llegado el momento de volver por donde hemos venido sin haber completado la ruta que en otra ocasión haremos, pero tendrá que ser día completo. Además esta ruta se presta a hacerse por dentro del río en verano, con un día de altas temperaturas que nos haga apetecible meternos en sus frías aguas.
La vuelta la realizamos por el mismo camino hasta el desvío por la senda botánica, que no cogemos, y seguimos por la pista forestal hasta "Los Chorros" donde llegamos a las 14 horas. Nos hacemos la foto de grupo delante de los Chorros y aquellos que se han llevado el bocata se quedan allí a comérselo mientras el resto nos metemos en los coches e iniciamos la vuelta llegando a casa sobre las cuatro de la tarde, muy contento de haber hecho una nueva ruta de cinco estrellas.
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Documentación.