Los puntales del Agrillar y de Magaña

Fecha Longitud Tiempo mov. Vel. mov. Tiempo total Vel. total Alt. max. Ascenso total
02/09/06 13.4 kms. 3 h. 55' 3.4 km/h. 5 h. 45' 2.3 km/h. 1618 m. 817 m.

Senderistas: Kiquet, Miguel, Maria_Jesús, Jorge, José_Manuel.

Las fotos de la ruta

Los puntales del Agrillar y de Magaña.

Esta ruta se corresponde con el itinerario núm. 14, más la variante de vuelta por el puntal de Magaña, del libro "Montañas Valencianas VIII. La cabecera del Palancia" de Rafael Cebrián. No se trata de ningún PR aunque esta claro que se lo merece. El itinerario se inicia en el km. 7 de la carretera de La Salada y está marcado con fitas hasta el desvio de la Cueva del Agua.

No hay problemas en llegar a los corrales de la cueva de Agua y desde ahí a la misma cueva del Agua tan sólo hay que tener en cuenta que cuando la senda llega a una pared de roca, el sendero sigue por la derecha aún cuando a la izquierda (hay fita) tenemos la subida hasta los apriscos cubiertos de hiedra, en el más grande de los cuales veremos la pileta con el agua de filtración que da nombre al lugar.

Tras visitar la cueva hay que bajar para tomar de nuevo el sendero que nos conduce hasta el lomo que hay arriba de la cueva. Desde ahí subir rectos al primer puntal: Puntal de Peiró o de las Palomas. Desde aquí ya vemos el puntal del Agrillar, para lo cual hay que bajar hasta el collado que vemos hacia el sur (la cabecera del barranco de la Sidra) para remontar hasta el puntal del Agrillar.

Desde el puntal del Agrillar hay que buscar el puntal de Magaña que queda tras el puntal de Peiró (en dirección Norte) y a la derecha de la nava del Azor que veremos al noroeste (según el libro sería noreste, pero claramente es una errata en la impresión). Hay que descender hacia la nava pues si intentamos mantener el nivel, fácilmente nos iremos desviando hacia el collado por donde hemos subido confundidos por el bosque de pinos replantados que hay que atravesar. La subida al puntal de Magaña se inicia por la derecha de los corrales que vemos y a los que no hace falta llegar.

Desde el puntal de Magaña bajamos hasta el puntal de Garretas y es desde ese punto, hasta el enlace con el barranco de la Cueva del Agua, donde se hace problemático el seguimiento, pues aparentemente parece más lógico buscar la entrada al barranco mucho más arriba en lugar de ir bajando hacia la derecha para torcer más adelante a la izquierda y entrar al barranco por donde hay un abrevadero (nosotros entramos al barranco unos 40 m. mas abajo del mismo).

Pasamos por un bosquecillo de arces y seguimos el barranco buscando la senda que nos permite atravesar la vegetación que lo cubre hasta enlazar con el camino de ida. En este largo tramo de barranco hay que procurar no subir en exceso, antes ir bajando hasta encontrar una senda bastante clara (en muchos momentos se sigue la senda por intuición). Lo pesado de la ruta no es tanto el desnivel acumulado sino la falta de sendero definido que hace incómodo el caminar.

Notas de campo.

Siete minutos antes de la hora señalada ya estabamos de camino en un día nublado que parecía presagiar lluvia pese a los pronósticos de buen tiempo. Sin embargo el buen tiempo nos acompaño toda la mañana con un ligero y fresco viento en las cimas que contrastaba con la calma y algo de calor en los barrancos, pero el protagonista tiene nombre propio: el temido rosal silvestre. Sus espinas nos acompañaron durante toda la ruta, las ibamos sorteando, pero aprovechaban el mínimo descuido para, sin piedad, engancharte en la oreja, la mano, la ropa o el pelo. Otro enemigo a batir en los barrancos fueron unos pequeños mosquitos que nos acompañaron en el descenso, y que supongo no existirán en invierno.

Conforme subiamos al primer puntal ya pudimos observar el mar de nubes que se extendía desde el llano de Barracas hasta la costa y desde su cima nos orientamos viendo el pico Pina y el Penyagolosa hacia el NNE y La Salada hacia el SSO. En la bajada del puntal del Agrillar por poco acabamos subiendo de nuevo al Puntal de Peiró. En realidad el sendero está más o menos definido hasta el lomo que hay arriba de la cueva del Agua, el resto se convirtió en seguir trazas de sendas abiertas por el ganado. Ante la falta de un sendero señalizado, se demostró la utilidad del gps al poder seguir un track creado a partir del mapa que aparece en el libro de Cebrián.

Al margen del despejado paisaje que se observa desde estos puntales, pudimos ver en sus cimas las cicatrices de las trincheras y admirar el sorprendente bosquecillo de arces que ha crecido en un pequeño tramo del barranco, sin contar con los apriscos cubiertos de hiedra en la zona de la Cueva del Agua.

Documentación.

Mapa del sendero Ortofoto del sendero Barranco de la Cueva del Agua Cueva del Agua y barranco de la Sidra Puntal del Agrillar
Puntal de Magaña Puntal de Garretas

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